Entramos por Orbaitzeta y visitamos las ruinas de la antigua fábrica de armas.
Dejamos el coche en el refugio de Azpegi y fuimos paseando hasta las campas de Ursario. Un recorrido de casi 8 km. en los que disfrutamos del paisaje y la compañía de caballos y ovejas latxas, siendo sus relinchos y balidos los únicos sonidos que rompían el maravilloso silencio en medio de la naturaleza otoñal, con sus impresionantes colores.











